Mi padre falleció en un hospital público del sur de Madrid, 5-6 meses después del inicio del "escándalo" del hospital Severo Ochoa. Se trató de un cáncer feroz que, en menos de dos meses desde su detección, finalizó con su vida. Había tenido otra grave enfermedad 7 años antes, y desde entonces nos había dejado claro en varias ocasiones que, cuando se viese en un trance similar, deseaba no alargar su agonía.
En los últimos días, una de las principales preocupaciones de la familia fue evitar ningún dolor extra, a sabiendas de que el desenlace era inevitable. Y cada vez que realizaba un gesto de dolor, de inmediato acudíamos a médicos y enfermeras. Mirando al suelo, nos decían: "es que ya saben que con lo de Leganés,...", "ahora nadie se atreve a nada...", "lo sentimos pero es que nos podemos meter en un problema...",..., y se miraban entre sí, y al suelo, y a la pared, .... Y volvía otro gesto de dolor, y salíamos a buscarles de nuevo, acabábamos con bronca, con voces,..., y se pasaban la bola hasta que alguien la frenaba y daba el paso adelante.... pasarte las últimas horas teniendo que gastar tiempo en que minimicen el dolor de alguien que no desea sufrir sin sentido....peleándote con profesionales que tienen un temor lógico y legítimo... e inevitablemente, años más tarde, acordarnos toda la familia cada vez que aparece Lamela en televisión
Todo esto, que no es desde luego un caso particular, que ha sido habitual en los hospitales madrileños, que ha tenido origen, pensando benévolamente, en un error tan tremendo como dar visibilidad y legitimidad a una denuncia anónima..., exige como un mínimo reconocimiento de duda, de incertidumbre, sobre si se ha acertado. No somos gilipollas: los argumentos de Lamela son patéticos. Montes era un cargo de libre designación y es obvio (aunque discutible) que se le puede retirar la confianza. Urgencias del Severo Ochoa podría ser un desorden (cuesta pensar que mayor que el de cualquiera de los otros hospitales de Madrid), .., pero lo que se hizo, con la aquiescencia cuando no el impulso de los responsables políticos de la sanidad madrileña, fue otra cosa. Fue un linchamiento, con apoyo de la basura mediática, con acusaciones tremendas y que servían para establecer una pauta para el resto de hospitales. Dejando a un lado el "para qué" hicieron lo que hicieron, ¿es tan difícil asumir una mínima responsabilidad? Es imposible no darse cuenta de que han generado daño en muchísimas personas, es imposible no darse cuenta de que han dificultado la muerte digna en los hospitales, es imposible no ser conscientes de que han arrojado una sombra de duda sobre profesionales a los que, por muchos que quieran, no han logrado implicar en nada censurable.
No digo una dimisión, no digo un "perdón", ..., por lo menos un "se podía haber hecho mejor"..., ¿tan difícil es? Parece que sí: se encuentra "orgulloso", y "haría lo mismo de nuevo".Pues dicho así, para que le vamos a dar más vueltas: este señor es un pedazo de hijodeputa.

Es muy elegante tu comentario.
Yo, vulgarmente, digo que este miserable, y me refiero al Sr. Lamela, ha torturado a cientos de personas moribundas, ha eliminado la posibilidad de guardar la dignidad en el momento más especial de la vida, la muerte, y ha aumentado el horror y sufrimiento de la familia de esas personas.
Y todo esto sin ser un demente que disfruta con el dolor extremo de los demás. Lo ha hecho por dinero, poder y subordinación política.
La vida tiene estas cosas: la energía tiende a compensarse.
Posiblemente sentirá en su persona las consecuencias de su orgullo el día en que le llegue la muerte.
Publicado por: ese | febrero 03, 2008 en 02:08 a.m.
Chapeau!
Publicado por: Junjan | febrero 03, 2008 en 02:51 p.m.
VÁYASE SEÑOR LAMELA!!
concetracion el jueves 7 de febrero a las 19:00 ante la Consejeria de Sanidad, calle Aduana,29, metro Sol, por si alguien quier ir:
http://www.pce.es/buscador.php?par=severo+ochoa&Submit.x=0&Submit.y=0
Publicado por: elefantitorosa | febrero 04, 2008 en 10:04 a.m.
VÁYASE SEÑOR LAMELA!! DIMISION YA
concetracion el jueves 7 de febrero a las 19:00 ante la Consejeria de Sanidad, calle Aduana,29, metro Sol, por si alguien quier ir:
http://www.pce.es/buscador.php?par=severo+ochoa&Submit.x=0&Submit.y=0
Publicado por: elefantitorosa | febrero 04, 2008 en 10:06 a.m.
suscribo, firmo y rubrico
Publicado por: Pier Pikaz | febrero 04, 2008 en 02:42 p.m.
No es muy elegante, pero con esa afección directa y dolorosa del sufrimiento de un ser querido sumada a la constatación de casos idénticos y numeorosos, se entiende que se pase a la cuestión personal y grosera.
Lo peor de todo es que esto se ha hecho por sostenerla y no corregir un error y con todo el cinismo que se pueda imaginar.
Seguro que sus seres queridos mueren, en caso de coincidencia, con los cuidados y pautas paliativas indicadas por el equipo de urgencias del Severo Ochoa...... porque esta gente son sepulcros blanqueados.
No es tampoco muy elegante, pero tiene mucha convicción.
Publicado por: Joaquín | febrero 04, 2008 en 07:30 p.m.
Tienes toda la razon.
Publicado por: alberto k. | febrero 09, 2008 en 10:16 p.m.
Simpatizo con el apunte, pero yo lo enfocaría de otro modo. Doy por supuesto que el Lamela ese es lo que se le califica y más. Pero creo que el problema es que tenemos un sistema legal que le ha permitido actuar así. ¿Para cuándo los cambios legales sobre las decisiones ante la muerte, que estaban prometidos y que el PSOE se ha guardado en el cajón?
Un abrazo para el autor.
Publicado por: Soli | febrero 12, 2008 en 12:14 p.m.
Hay que hacer algo para detener este tipo de practicas en la salud, la responsabilidad de ellos es mayor que la de cualqueir otro tipo de negocio
Publicado por: Agencia Aduanal | septiembre 15, 2009 en 09:30 p.m.