Nos encontramos en un momento crítico para la RSC, Responsabilidad Social Corporativa: han sido numerosos los escándalos que han puesto en tela de juicio el buen gobierno de numerosas empresas, a la vez que se corre el riesgo de que, en un contexto de ajuste de presupuestos, aquellas organizaciones que han apostado por la RSC más como herramienta de marketing que como elemento incorporado a su ADN opten por recortar su compromiso con la acción social.
Por ello, en The Cocktail Analysis hemos realizado un estudio (realizado con 826 consumidores representativos de la población internauta española) sobre la percepción de la acción social de empresas y fundaciones (aquí el informe, en .pdf,y aquí la nota de prensa). Algunos resultados interesantes, contados con algo más de "compromiso" que en la nota de prensa:
- Solo un 7% de los encuestados dicen haberse beneficiado directamente por la acción de alguna fundación: sube ligeramente entre los más jóvenes (hasta el 13% en la franja 18-25 años). Dos reflexiones alrededor de estos datos:
- Quienes se han beneficiado tienen un criterio más positivo a la vez que exigente con la acción de las fundaciones.
- Es posible que algunos públicos beneficiarios de la acción de las fundaciones estén poco representados en nuestro estudio, por no ser un target particularmente internauta (poblaciones en situación de exclusión).
- Me llama la atención el modo en que la i+d+i se ha incorporado al "deber ser" social, siendo un ámbito en el que se solicita la implicación de empresas y fundaciones por encima de ámbitos clásicos de la acción social como el tercer mundo y el apoyo a colectivos desfavorecidos. De alguna forma, la fe en el progreso ha sido sustituida por, es sinónimo de, la fe en la investigación y en el desarrollo.
- Sea por la crisis, sea por la necesidad de "predicar con el ejemplo", es también de destacar la relevante demanda de un mayor compromiso con las condiciones laborales de empleados y proveedores. Quizás haya sido siempre una demanda que haya estado ahí, pero es un campo escasamente atendido: solo se asocia débilmente a la acción social de Eroski.
- Sin embargo, el patrocinio del arte y la cultura, siendo uno de los ámbitos más desarrollados y comunicados en los últimos años, es uno de los menos demandados por los ciudadanos.
- Apenas existe recuerdo de en qué campos se desarrolla la acción social de las empresas de las que se es cliente. Podemos pensar que es debido a una insuficiente comunicación, pero mi interpretación es otra: no se recuerda porque no se atiende o, dicho de otra forma, en qué ámbitos de la acción social actúan las empresas de las que se es cliente no afecta a la decisión de compra.
- Parece exister un cierta demanda de democratización alrededor de las decisiones sobre en qué campos o programas debe invertir sus recursos una fundación: los encuestados desean que sean los clientes de la empresa que financia la fundación (42%) o el conjunto de ciudadanos (38%) quienes definan en qué se invierten los recursos de la fundación, por encima del equipo técnico de la fundación (30%) o el patronato (16%). Al margen de los datos de nuestro estudio, me cuentan que en una caja que ha optado por este procedimiento han cambiado significativamente la tipología de proyectos que se financian.
- Si de alguien se recuerda una implicación en la acción social es de la Obra Social de las cajas, particularmente de La Caixa y CajaMadrid.
