Pos eso, habemus "Público". Lo mejor: que ya está disponible, haciendo un alarde de referencias que combinan lo mejor de la web (BobPop, Magda Bandera, históricos de la época dorada de Baquía, Jesús Gómez,...), referencias periodísticas de garantías (Juan Pedro Valentín, Manuel Seco, Iñigo Saéz de Ugarte, Patricia Fernández de Lis..), y una cohorte generacional de "opinadores" maduros que, siendo "conocidos", tal vez no fuesen reconocidos (Ortiz, Labordeta, Fabretti, y.., qué gusto volver a ver a Sádaba).
Lo más flojo de este primer número:
- Presentar en una misma doble página derechos de ciudadanía como trabajo, vivienda,.... con enormes anuncios de grandes marcas o centrales de medios. Enfrentar los derechos del trabajador con una página entera de Coca-Cola daña la mirada. Será una bienvenida del sector publicitario, pero "chirría". Igual quizás sobre algún "imperativo" al lector ("debes conocernos").
- Cuidado con el tratamiento deportivo: aunque la columna de Míguelez lo matiza, la contracubierta de deportes transmite esa tendencia tan clásica del "periodismo" deportivo destinada a machacar al ídolo caído.
- ¿Excesiva similitud de diseño con ADN?
- De momento, las firmas han dicho lo esperable, se han definido y poco más.
- Los tratamientos "ad hominen": lo que cobrará Manuel Pizarro, tras irse de Endesa, es lo de menos. Lo clave es recordar la privatización de la empresa, la creación de un capitalismo de amiguetes basado en intereses "político-empresariales-mediáticos...."
Lo relevante, desde mi perspectiva lógicamente, estará en la capacidad de Público para marcar una agenda mediática alternativa, habida cuenta de la incapacidad de los movimientos sociales para crear sus propias referencias. Quizás no sea ese el objeto del proyecto, quizás sea pronto, pero en este primer número no ocurre con excesiva fuerza, aunque en todo caso, se apuntan algunas líneas (libro para la ciudadanía de Casals, atención a la ciencia, expulsión de menores sin garantías,...). Eso sí, desde luego, en una primera impresión mejora con mucho lo disponible en el quiosco.


habida cuenta de la incapacidad de los movimientos sociales para crear sus propias referencias.
Yo diría más bien al contrario, que hayan sido capaces de levantar diagonal de la nada sin el apoyo de ninguna mediapro me parece milagroso. Si estás cerca de su fabricación es totalmente acojonante, la entrega y pasión que la gente le pone, en muchos casos de manera totalmente gratuita.
Al margen de que con la escasez de medios que manejan es un periódico con un baremo de calidad altísimo.
Ojalá prospere y no haya tocado techo, no estoy seguro de ello.
Publicado por: latadezinc | septiembre 26, 2007 en 11:39 p.m.
Bueno, creo que una cosa no quita la otra, o quizás no me haya explicado bien. Por supuesto que es tremendo el esfuerzo de ponerlo en marcha, en sus orígenes tuve cierta cercanía (e incluso me publicaron algún artículo), pero lo que también es indudable que aquello de "romper el ghetto, salir del aislamiento" no se ha logrado. Es una referencia, de alcance más amplia que el extinto Molotov, pero no una referencia social capaz de marcar agenda mediática.
Saludos
Publicado por: lipe | septiembre 27, 2007 en 09:08 a.m.